El Poder Judicial de Córdoba presentó su último informe de gestión, midiendo que las causas tramitadas por PDA promedian los 166 días corridos desde su inicio hasta la resolución. El sistema de audiencias orales ya capta un tercio de los ingresos y exhibe altos índices de conciliación y satisfacción.
Los resultados estadísticos consolidados a mayo de 2026 declaran una conclusión rotunda: el Procedimiento Declarativo Abreviado (PDA) Laboral con audiencia única, implementado bajo la Ley 10.596, está cumpliendo su cometido de reducir los plazos de los pleitos, elevar la calidad de las decisiones judiciales y lograr una alta tasa de resolución en el fuero.
El dato más contundente del reporte elaborado sobre el segundo semestre de 2025 se enfoca en los tiempos de respuesta: la duración promedio de un juicio que tramita por la vía del PDA, medida desde el mismísimo momento de su inicio formal hasta el dictado de la resolución, es de 166 días corridos.
Esto equivale a un plazo de 5 meses y 16 días, una marca que representa una mejora de 12% es decir; 23 días menos de tramitación en comparación con el mismo período del año anterior.
En un fuero históricamente presionado por la litigiosidad y la demora de los expedientes tradicionales, que un proceso laboral se resuelva de fondo en menos de un semestre modifica sustancialmente las expectativas de los trabajadores y del sector empleador.
Brecha temporal
El valor de los 166 días promedio que exhibe el procedimiento abreviado cobra real dimensión cuando se lo contrasta de manera directa con el comportamiento del procedimiento ordinario dentro del propio fuero de Conciliación y Trabajo.
De acuerdo con el mismo informe oficial, las causas que por su complejidad jurídica o por no encuadrar en las previsiones de la Ley 10.596 deben transitar la vía ordinaria, registran plazos significativamente más extensos.
En rigor, un proceso ordinario ante los jueces de Conciliación y Trabajo demora un promedio de 352 días corridos —casi un año completo— únicamente para agotar su primera etapa y lograr la elevación de la causa a juicio ante la Cámara del Trabajo.
A ese año de instrucción escrita hay que sumarle luego el tiempo que requiere la fijación de la audiencia de vista de causa, la recepción de la prueba oral y el posterior dictado de la sentencia definitiva por parte del tribunal.
La diferencia temporal es clara: mientras el PDA resuelve el conflicto de fondo en 5 meses de la mano de un juez de Conciliación que dicta la sentencia, el ordinario requiere de casi 12 meses solo para salir de la etapa de preparación de la prueba y ser elevado a juicio.
Las estadísticas muestran que el inicio de causas a través de procesos ordinarios experimentó una caída de 20% interanual en el segundo semestre de 2025, pasando a representar el 51% del total de los expedientes laborales.
Mientras que el ingreso de juicios mediante el procedimiento abreviado registró un fuerte incremento de 36% en el mismo período comparable, consolidando una participación equivalente a 31% de todas las nuevas demandas laborales presentadas en las principales sedes judiciales de la provincia.
El salto de 36% en la cantidad de causas que ingresan al canal del PDA se explica a partir del diseño de implementación progresiva que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) le imprimió a la reforma.
Desde la entrada en vigencia original de la norma el 1 de abril de 2021, la ley se fue abriendo paso en cuatro etapas consecutivas para ir sumando distintas hipótesis de conflicto laboral.
Adhesión
El motor que dinamiza la velocidad del trámite abreviado es la aplicación plena de la oralidad a través de la audiencia única presidida personalmente por el juez.
El proceso se divide en dos instancias claras: una primera parte destinada a delimitar el objeto del juicio y depurar la prueba, y una continuación videograbada orientada a la recepción concentrada de los testimonios y los alegatos previos al fallo.
La tasa de celebración efectiva de estos encuentros es altísima, registrando 95,1% de efectividad para las audiencias de primera parte y 85,1% para las de continuación.
Este esquema de inmediación no solo acelera los plazos de los fallos, sino que funciona como un potente dinamizador de los acuerdos extrajudiciales.
El informe de gestión revela que el PDA es, por amplio margen, el proceso que obtiene la mayor tasa de avenimiento sobre el total de los casos resueltos, alcanzando 50,7% de salidas por conciliación durante el último semestre analizado.
Una de cada dos causas que ingresan al procedimiento abreviado se resuelve mediante un acuerdo concertado entre el trabajador y el empleador.
Finalmente, el reporte del Poder Judicial incorporó una medición cualitativa mediante encuestas de satisfacción dirigidas a los usuarios del sistema y a los letrados litigantes que participaron de las audiencias orales durante el segundo semestre de 2025.
Los resultados arrojaron un fuerte respaldo al desempeño de la magistratura: nueve de cada diez (89%) de los ciudadanos consultados calificó el trato brindado por el juez con la máxima valoración.
En el caso de los abogados de la matrícula, el nivel de aprobación trepó por encima de 95% al evaluar los intentos conciliatorios y las tareas de depuración de las pruebas.
Fuente: Zoe Ferrari (Comercio y Justicia)